Fidel Alonso en Les Diablerets

Redacción 24 noviembre, 2010 0

El precioso pueblo suizo de Les Diablerets ha vuelto a acogerme pasado un año de mi última visita, bueno mejor dicho, acogernos, ya que ésta vez estoy acompañado por un buen amigo y snowboarder reconocido, Fali Sotomayor, malagueño de nacimiento y local rider de la estación granadina de Sierra Nevada.

Nuestro escenario matutino serán las instalaciones esquiables de Glacier 3000, un lugar idóneo para realizar la pretemporada de freestyle o para pasar unos días de esquí/snow por parte de cualquier aficionado a los deportes de nieve.

Mucha gente que prepara sus vacaciones de nieve desconoce destinos como éste, pensando que son bastante inaccesibles en cuanto a distancias, costes, … y la verdad que lejos de estos detalles, excepto lo que supone un desembolso a la hora de plantear un viaje de nieve al extranjero.

El precioso pueblo de Les Diablerets se encuentra entre en lago Leman y Gstaad a una altura de 1.200 m. Lo que sorprende nada más llegar es apreciar lo respetuosos que han sido tanto con el medio ambiente como con la tradición del lugar, manteniendo el casi total del pueblo con las casas típicas de madera que armonizan perfectamente con el entorno, muy lejos de las mega urbanizadas zonas de esquí a las que estamos acostumbrados.

Llegar es bastante sencillo y cómodo. Existen vuelos económicos hasta Ginebra, donde sin salir del aeropuerto podrás coger un tren en la estación ferroviaria que te llevará en 2 horas al mismo núcleo de Les Diablerets, olvidando los pesados viajes y horas interminables de carretera.

El último tramo del recorrido en tren, se hace en un pequeño trenecito que atraviesa las montañas por un paisaje de postal que no olvidarás nunca. Estuve mi primera vez en el año 98 y sigo impresionado cada vez que vengo.

Hemos tenido suerte en nuestro primer día, ya que además de la compañía del sol, hemos disfrutado de una nevada reciente y hasta hemos surfeado nieve polvo junto a otros riders de tabla y esquiadores locales. Las vistas impresionantes desde el Telecabina que asciende desde el Cull du Pillon no nos dejaron indiferentes. Un skibus sube y baja cada mañana desde el pueblo hasta el Telecabina en la friolera tardanza de 10 minutos…

Cuando nos hemos dirigido al snowpark, hemos divisiado un gran área progresivo de freestyle tanto para entrenar como para disfrutar en todos los niveles, teniendo inclusive cinco lomas con cinco saltos seguidos en la misma línea, algo muy díficil de encontrar.

Un remonte de percha funciona paralelo al snowpark, y que te deja en la cima del mismo en muy pocos minutos. Entre semana reina la tranquilidad, hoy por ejemplo, estábamos en el park unas cuarenta personas máximo…y en la estación no había mucha más gente.

Ahora llevamos unos cuantos días malos que nos han hecho mirar el cielo con recelo, y exprimir nuestra energía en el polideportivo, aunque se preveen jornadas de sol y nieve, elemento que no ha parado de aparecer últimamente, afortunadamente!

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