Consejos de mantenimiento

Redacción 21 noviembre, 2012 0

Una vez que la temporada termina muchos de nosotros dejamos las tablas tiradas en el garaje o debajo de la cama hasta el invierno que viene. Sin embargo con unos pequeños esfuerzos puedes lograr que al comienzo de la temporada que viene tu tabla esté en mejor estado y además ¡alargar la vida de la tabla!

Así que, si tienes algo de tiempo no lo dudes y sigue nuestros consejos, la temporada que viene te alegrarás de haberlo hecho, ya que cada pequeño paso que hagas ahora será algo de lo que no tendrás que preocuparte cuando la nieve vuelva a nuestras montañas…

Sin duda,el mejor mantenimiento es…seguir "ripando".

1- Limpia la base.
A lo largo de la temporada la base de tu tabla va acumulando suciedad. Es importante limpiar bien la base para que la tabla funcione lo mejor posible. En condiciones primaverales es cuando más porquería se acumula, y aunque cualquier momento del invierno es bueno para limpiarla, al final de la temporada puede ser uno de los momentos más importantes de dedicar algo de tiempo a hacerlo. Todo lo que necesitas es un trapo y un disolvente para limpiar toda la cera sucia y muerta así como el resto de suciedad de la base. Enseguida notarás que ¡hey, qué limpito se ve el dibujo!

2- Revisa daños en base y cantos.
El objetivo de este paso es básicamente no darnos cuenta de cualquier posible daño en la tabla justo en el momento que la necesitemos el año que viene… Una vez que la base de la tabla esté limpia examina los cantos y la base para comprobar posibles daños. Pequeños toques en la base se pueden reparar fácilmente con las barritas de p-tex que vienen en cualquier kit de reparación a la venta en tiendas de snowboard. Los daños en cantos siempre es mejor dejarlos en manos de un profesional de alguna tienda con servicio de reparación. Si no hay daños en los cantos, con una herramienta de afilado de cantos tú mismo puedes dejarlos afiladitos y listos para carvear en unos meses.

3. Encera.
Saber encerar es algo que cualquier rider que se precie debería saber hacer por si mismo. Todo lo que hace falta es una plancha, una rasqueta y –por supuesto- cera. La plancha puede ser todo lo vieja y antigua que quieras; lo importante es que siga calentando lo suficiente como para derretir la cera. Algunas marcas venden planchas específicas para el encerado de tablas, pero os recomendamos buscar en cualquier rastrillo alguna plancha antigua que seguro os sale mucho más barata. Como estamos en el momento previo a guardar la tabla, realmente da igual el tipo de cera, aunque una cera media (de temperaturas frías y calientes) será lo mejor de cara a las imprevisibles condiciones del primer día de snowboard del año. La rasqueta no habrá que utilizarla hasta ese día.

Con la plancha caliente derrite un buen pedazo de cera y distribúyelo uniformemente por la base de la tabla. Pasa luego la base de la plancha e intenta que quede lo mejor distribuida posible. Tu tabla seguro que lo agradecerá: piensa que ¡es como hidratar su piel!

Si crees que todavía no estás preparado para hacerlo por ti mismo, o sencillamente no te apetece demasiado encerar, en las tiendas de snowboard especializadas seguro que encuentras servicio de encerado y mantenimiento. El mejor momento del año es este. Piensa que el 90% de los snowboarders acuden a encerar sus tablas justo antes del invierno y el trabajo se puede acumular en los talleres. Y seguro que no quieres que tu tabla esté en la cola del taller cuando tus colegas están ya disfrutando de los primeros copos caídos… ¿verdad?

4. Anota tu set-up.

Realmente no es necesario desmontar las fijaciones, aunque mucha gente decide hacerlo para poder guarder major las tablas de snowboard. Si no te hace falta con desatornillar levemente los tornillos para que la presión sobre la tabla sea menor es suficiente.
En caso de que sí las desmontes, te aconsejamos dejar anotado en un post-it las angulaciones y medidas del stance para que una vez que las tengas que montar en el otoño no pierdas tiempo y vuelvas a “ripar” en la misma posición en la que acabaste la primavera anterior.

5. A guardar.

En realidad casi cualquier sitio es bueno para guardar las tablas: bajo la cama, en el armario o en el garaje… Lo importante es que no permanezcan debajo de ningún objeto pesado que pueda afectar al camber de la tabla, y que de nninguna manera permanezcan expuestas a la luz del sol directamente durante largos periodos de tiempo.
Si aun guardas la bolsa de plástico en la que te venía la tabla recién comprada es un buen sitio para guardarla. En caso contrario si tienes una funda, también es un sitio óptimo para guardarla. Pero si has hecho todos los pasos previos –encerado incluido- cualquier sitio es bueno mientras sigas nuestras recomendaciones anteriores.

Ya sabemos que no es posible para todos, pero si tenéis la posibilidad, no podemos dejar de recomendaros una opción mucho mejor que tener que guardar las tablas… ¡seguir haciendo snowboard en verano! Os pasamos un par de opciones: snowboard en Sudamérica, acudir a un camp de snowboard de verano. Y si no es posible… ¿qué tal un camp de surf?

Deja una respuesta »